El Mundial Senior de Luchas Olímpicas, celebrado del 24 de octubre al 1 de noviembre en Astaná (Kazajistán), concluyó sin presencia española en las rondas decisivas ni opciones de luchar por las medallas. La selección nacional, formada por cinco deportistas, consiguió tres victorias a lo largo del campeonato, aunque ninguno de sus representantes pudo avanzar mucho.
La primera alegría para el equipo español llegó de la mano de Lydia Pérez (59 kg). La luchadora gallega comenzó su participación con una contundente victoria ante la nigeriana Asaolu por 12-1. Sin embargo, no pudo prolongar su recorrido en la competición, quedándose sin opciones de continuar en el cuadro al caer contra la mongola Khurelkhuu (3-0).
También consiguió victorias Moha Mottaghinia (74 kg). La primero llegó por incomparecencia de su rival, mientras que el segundo se produjo sobre el tapiz, en dieciseisavos de final, frente al macedonio Vejseli, al que superó por un claro 11-0.
Moha, que llegaba a Astana después de conquistar el oro en el último GP de España, afrontó el campeonato condicionado por una lesión de muñeca que le impidió competir en las mejores condiciones. El hispano-iraní cayó finalmente en octavos de final ante el japonés Aoyagi (4-1), poniendo fin a su participación.

Marcos, sin posibilidad de competir
La mala fortuna también acompañó a Marcos Sánchez-Silva (77 kg), único representante español en lucha grecorromana. Los problemas cervicales le impidieron competir y subir siquiera al tapiz para disputar su combate por recomendación médica.
Por su parte, Vicky Báez (57 kg) y Gabriel Iglesias (86 kg) ofrecieron un buen nivel en sus respectivos debuts, aunque no pudieron superar sus compromisos. Báez cayó por un ajustado 1-2 ante la rusa Iandushkina, mientras que Iglesias cedió por 0-4 frente al kazajo Sakayev.
La selección nacional pone así punto final a la cita mundialista con la mirada puesta en la clasificación hacia Los Ángeles 2028, que empieza oficialmente el año que viene, y en seguir trabajando para dar nuevos pasos en su progresión competitiva.





