Carla Jaume (53kg) cierra su etapa U23 exactamente como la empezó: subida al podio. La luchadora balear se ha colgado una nueva medalla de bronce en el Mundial U23 de Las Vegas, poniendo el broche a dos años extraordinarios en los que no ha dejado de celebrar éxitos en las grandes citas internacionales. Con este nuevo metal, ya son siete las grandes medallas internacionales conquistadas por la mallorquina, una muestra de la enorme regularidad de una deportista que mira ya a Los Ángeles 2028.
Carla completó en el Thomas & Mack Center de la ciudad de Nevada un torneo de enorme nivel, probablemente uno de los mejores en estos años de éxitos. No fue un camino sencillo y tuvo que superar situaciones límite desde los primeros compases, pero la española volvió a demostrar su capacidad competitiva y su férreo carácter en los momentos decisivos.
Su aventura en Las Vegas comenzó en los octavos de final, donde se enfrentó a la venezolana Valenzuela, vieja conocida. Jaume impuso su lucha para hacerse con la victoria por 3-7 y avanzar a unos cuartos de final que presentaban ya un desafío mayúsculo.
Allí esperaba la nipona Harada, una de las rivales más complicadas de la categoría y una luchadora que le obligó a sacar su mejor versión. El combate se complicó de inicio y la balear llegó a verse por detrás (2-6) durante bastantes minutos. Insistió Carla varias veces hasta darle la vuelta y llegar al final del tiempo reglamentario con el marcador igualado (7-7). No obstante, un derribo de cuatro puntos le otorgó la victoria por mejor técnica aplicada, asegurándole el billete a semifinales una temporada más.

La remontada ante Harada la metió de lleno en la pelea por las preseas. En semifinales se midió a la turca Cayir, otro coco, y durante buena parte del combate fue Carla la que tuvo el control y la iniciativa. La española consiguió abrir una pequeña brecha después de una buena acción de dos puntos (3-0), pero este deporte no permite relajaciones. La turca aprovechó un instante para sorprenderla y culminar su entrada a pierna con un tocado (3-2). El oro se escapó, pero todavía quedaba una medalla en juego.
Lejos de dudar por la decepción, la balear afrontó el combate por el bronce con la determinación que ha marcado toda su trayectoria y esta vez sí pudo completar el trabajo frente a la canadiense Di Benedetto, a la que venció por tocado (2-8).
Una despedida a la altura
El bronce de Las Vegas tiene un significado especial. Carla pone punto final a su etapa U23 con una trayectoria difícil de igualar: dos años compitiendo entre las mejores y dos años subiendo al podio en europeos y mundiales. Una colección de resultados que refleja la dimensión de una luchadora que ya mira decididamente hacia el siguiente desafío.
Porque su futuro inmediato pasa por la categoría senior y por un objetivo que ya aparece en el horizonte: la clasificación olímpica. Carla no quiere renunciar a ese sueño y afrontará esta nueva etapa preparada para competir al máximo nivel.
Los hermanos Kodakov, sin suerte
La participación española en Las Vegas se completó con los hermanos Denis y David Kodakov. David, con tan solo 18 años, no logró avanzar en su debut contra el serbio Ivanovic (0-10), mientras que Denis estuvo muy cerca de conseguirlo. El luchador de la Universidad de Edinboro protagonizó un combate muy igualado ante el estadounidense Williams, resuelto por un ajustado 1-3.
Ninguno de los dos hermanos tuvo posteriormente la posibilidad de acceder a las repescas, por lo que su participación en el Mundial U23 terminó en la primera ronda.





