Graciela Eningo cierra el año entre las mejores con un bronce mundialista

Graciela Eningo cierra el año entre las mejores con un bronce mundialista

Graciela Eningo celebra su medalla de bronce en el Mundial de Azerbaiyán (UWW)

La lucha española vuelve a subir al podio en un Campeonato del Mundo U17. Graciela Eningo (61 kg) se colgó una brillante medalla de bronce en la cita disputada en Bakú (Azerbaiyán), culminando un torneo sobresaliente que confirma a la madrileña como una de las grandes promesas de la lucha femenina nacional e internacional.

Eningo protagonizó una actuación de enorme autoridad durante toda la competición. La española resolvió cuatro de sus cinco combates por tocado, una demostración del dominio exhibido sobre el tapiz. En su camino hacia las semifinales dejó atrás a las representantes de Rumanía, Kirguistán y Japón, imponiendo su ritmo y mostrando una contundencia como nunca antes que la colocó entre las cuatro mejores del mundo.

Su única derrota llegó frente a la turca Ozmez, la misma rival que ya frenó sus aspiraciones en el pasado Campeonato de Europa. La luchadora otomana se impuso por 6-0 en semifinales, privando a la española de luchar por el oro.

Lejos de acusar el golpe, Eningo respondió con personalidad en el combate por la medalla de bronce. La madrileña apenas necesitó un minuto para derrotar por tocado a la finlandesa Abbassoy, certificando un podio de prestigio y poniendo el broche a una temporada extraordinaria.

La medalla mundial llega pocos meses después del bronce europeo y corrobora la progresión de una deportista con una plata extraordinaria, que el año que viene continuará su desarrollo deportivo un escalón por encima, en la categoría U20, donde ya debutó este año.

Graciela, en el podio de Bakú junto al resto de medallistas en su categoría (UWW)

Graciela, en el podio de Bakú junto al resto de medallistas en su categoría (UWW)

Paula Benaixa vuelve a quedarse a un paso del podio

Más allá de Gcaciela, otra actuación que volvió a dejar excelentes sensaciones fue la de Paula Benaixa (73kg). La andaluza, la luchadora más joven de su categoría, completó otro gran torneo y, al igual que ocurriera en el Europeo, consiguió alcanzar la lucha por la medalla de bronce.

Benaixa sumó dos victorias que le permitieron mantenerse en la pelea por el podio, aunque el nivel de sus rivales terminó marcando la diferencia. Su primera derrota llegó en los octavos frente a la estadounidense Kaili Manuel, quien acabaría proclamándose campeona del mundo.

Gracias al acceso de la norteamericana a la final, la española entró en la repesca, donde volvió a responder con solvencia frente a la kazaja Kurmanbay (4-1) para alcanzar el combate por el podio. En esa última cita se encontró con la india Garima, que se impuso por superioridad.

Nadia Zholtikova no pudo avanzar en un cuadro difícil

La tercera representante española, Nadia Zholtikova (57kg), no pudo avanzar en un cuadro muy complicado. La española cayó en su estreno ante la estadounidense Elison y, tras acceder a la repesca, tropezó definitivamente frente a la japonesa Suzuki, dos de las rivales más fuertes de la categoría.

Aunque no pudo sumar victorias, la experiencia mundialista supone un importante aprendizaje para una deportista a la que le queda mucha mecha.

Con una medalla mundial, otro quinto puesto de máximo nivel y tres luchadoras capaces de competir entre la élite internacional, el futuro de la lucha femenina española continúa ofreciendo motivos para la ilusión.